Un cierre con responsables.
No otra lista sin contexto.
Relaciona las tareas del periodo con responsables, documentación, bloqueos y revisión. Consulta qué falta para continuar con cada cliente.
Mira el periodo completo.
El cierre reúne trabajo, evidencias y decisiones del equipo. Puedes identificar documentación faltante, un asunto que espera al cliente o una revisión pendiente, manteniendo visible quién tiene el siguiente paso.
No hace falta convertir todos los asuntos en una misma etiqueta de terminado. Un bloqueo debe conservar su razón, su responsable y su contexto.
Haz que el estado corresponda al origen.
Cambiar un estado desde Mi día debe actualizar el trabajo real, no sólo una copia visual. Leer una notificación no completa una tarea; revisar un documento no equivale a presentarlo ante una autoridad.
La decisión de cierre conserva el periodo y la evidencia revisada. Reabrir o corregir no debe borrar el historial anterior.
Organiza un primer cierre.
Selecciona un cliente y un periodo, confirma el encargo, asigna responsables y solicita los documentos necesarios. Después revisa lo recibido y comparte únicamente los entregables autorizados.
El portal mantiene a tu cliente dentro del recorrido. La bandeja conserva las conversaciones relacionadas.
El criterio fiscal sigue en tu equipo.
Un cierre interno no es una declaración presentada, un pago de impuestos ni un acuse del SAT o IMSS. El alcance operativo ayuda a ordenar el trabajo; las actuaciones externas requieren su integración y autorización correspondientes.
Conocer la prueba de 7 díasEl siguiente paso empieza
por tu operación.
Conoce Tlami sin compartir información fiscal para solicitar la demostración.